“Análisis
del Entorno” y las
“Relaciones Económicas Internacionales”.
Una de las grandes
confrontaciones que ha tenido la historia ha sido cómo
manejar las relaciones entre los países, acorde con el
proceso de evolución del mundo, desde los inicios del
hombre a los tiempos modernos han surgido una serie de planteamientos
que han ido desde confrontarse y no comerciar entre ellos, hasta
fomentar el libre comercio mundial.
En momentos de la
historia en que el comercio internacional se ha estancado, esto
ha producido un decrecimiento de la economía de los países
y de la economía mundial. Lo contrario ha ocurrido cuando
se ha fomentado el comercio internacional, con el consiguiente
resultado de un importante crecimiento en la economía
mundial, de las naciones que integran el “mundo en un momento
dado” y de los ciudadanos o residentes que integran esas
naciones.
El comercio internacional
es el intercambio de bienes y servicios entre residentes de diferentes
países. Muchas veces estos individuos a pesar de que los
Estados se han opuesto al comercio internacional, su animo de
lucro y espíritu de riesgo los ha llevado al establecimiento
de un incipiente comercio que lenta, pero seguramente, llega
a consolidar un negocio importante para las economías
nacionales y en el tiempo para el comercio mundial.
Este proceso en
general ha originado la división internacional del trabajo,
ya que algunos países son mejores o en ellos inciden condiciones
que los hace ser mejores productores que otros, con lo que sin
esta fuerza trasnacional del comercio internacional (de toma
de riesgo y ánimo de lucro) algunos países no podrían
subsistir.
Si bien la practica
del comercio internacional se daba en los tiempos del nacimiento
del concepto de Estado Nación moderno, este tuvo que plantearse
como una teoría la cual de una manera u otra explicara
cómo los países podían enriquecerse o empobrecerse
de su práctica. Fue así como surgieron los Mercantilistas,
dirigidos por Quesnay Ministro de Hacienda del rey Luis XIV,
quienes restringieron las importaciones basados en el proteccionismo
y el fortalecimiento del Estado. En cierta forma la doctrina
de la Escuela Clásica, como también eran conocidos,
menospreciaban el comercio internacional fomentando el proteccionismo
y las exportaciones en la Francia antes de la revolución
del siglo XVII.
Progresivamente
se refino este planteamiento básico con el aporte de pensadores
como Adam Smith con sus ventajas absolutas, David Ricardo con
sus ventajas comparativas y John Stuart Mill, quienes si bien
reinterpretaron el planteamiento de los clásicos, en su
esencia este sigue dominando las bases del comercio internacional.
Costa Rica desde
los inicios ha sido un país que ha tratado de participar
cada vez más en el comercio internacional, si bien no
fue sino a mediados del presente siglo que logró consolidar
parcialmente esta intención de antaño. Para los
años cincuenta una parte importante de su economía
se había integrada vía los monocultivos en el comercio
internacional. A pesar de la frustración que trajo el
fracaso del Mercado Común Centroamericano, la economía
costarricense cada vez más ha venido ampliando su apertura
hacia el exterior. Esta participación progresivamente
se ha venido ampliando cada vez más, vía productos
no tradicionales a mercados cada vez más diversos.
Ahora bien no solo
se trata de exportar, los países también, y como
parte del juego de las exportaciones, tiene que importar productos
(materias primas y otros necesarios) necesarias para la supervivencia
de la propia economía local y a la vez para la elaboración
de las propias exportaciones. Estos ha conllevado a la contemplación
y análisis del rubro que los maestros de la escuela clásica
vislumbraron como “las Finanzas Internacionales” se que encargó de
estudiar el mercado de cambio de monedas extrajeras y la balanza
de pagos.
La balanza de pagos
viene a ser un registro contable (anual) de las transacciones
económicas entre los nacionales (nacionales, residentes
de, organizaciones privados o públicas) de un país
con el resto de los países del mundo. Una cuestión
importante es que las balanzas de pagos tienen el mismo formato
en la mayoría de los países del mundo con lo que
se pueden hacer comparativos entre los países vías
los distintos componentes que integran este rubro.
El comercio internacional,
las exportaciones e importaciones implican un flujo de bienes
y servicios, requiriendo de la conversión de moneda, dependiendo
del país en que se esta ubicado; mejor aún, dependiendo
de si se trata de una importación hay que obtener dólares
para adquirir los bienes en el otro país y viceversa para
exportar los bienes locales a otro país, alguien tiene
que aportar las divisas para pagarlos.
Así es necesario
analizar lo que es el mercado de cambio extranjero o el Mercado
de Divisas, el cual cumple tres funciones importantes como son,
transferir el poder de compra de la moneda de un país
a otro país, habilitación de un espacio para la
realización del comercio exterior y una facilidad para
los riesgos de cobertura de cambio extranjero.
El mercado de cambio
también resuelve el problema de la conversión de
monedas por medio de la función de compensación.
Para ello hay que determinar un régimen que establezca
las reglas y los procesos que describirán y determinarán
el papel de los bancos centrales en el mercado de divisas de
cada país; es así como existen una variedad de
regímenes cambiarios que pueden ser fijos, cuando son
determinados rígidamente por los bancos centrales, flexibles
cuando no interviene directamente el banco central, y ajustables cuando
las fuerzas del mercado (oferta y demanda) de las divisas extranjeras
la que determina el valor de las divisas.