Las Instituciones y
el Crecimiento Económico
Trabajo de Investigación
sobre Articulo extractado de el sitio del Fondo Monetario Internacional
(www.imf.org) titulado “World Economic Outlook, april 2003 Chapter 3: Growth and Institutions”
El capitulo en análisis intenta analizar la importancia de las instituciones
que asisten en el desarrollo económico y el crecimiento
económico de los países. Si bien el tema ha sido
conocido y estudiado desde tiempos de Adam Smith,
como consecuencia un resurgimiento de interés en la
materia y la realización de investigaciones modernas,
el documento de comentario utiliza una serie de datos e investigaciones
recientes.
La primera parte del documento considera el significado de las instituciones
y como estas pueden afectar los resultados económicos
de un país. Especialmente se le presta atención
a la influencia de las medidas institucionales y macroeconómicas
que pueden determinar, afectar y en algunos casos incrementar
los ingresos per cápita y
hasta la volatilidad del crecimiento de un país.
Inicialmente se establece un espectro de definiciones amplio que va desde las
instituciones que establecen las “reglas del juego para una
sociedad” o las constricciones, formales e informales sobre
las acciones políticas, económicas y sociales.
Otras definen como “buenas” instituciones aquellas que establecen
incentivos estructurales que reducen la incertidumbre y promocionan
la eficiencia, lo que genera resultados económicos más
fuertes. Un concepto más amplio las ubica como entidades
organizacionales particulares, mecanismos procedimentales y
marcos reguladores. Estas últimas especialmente afectan
los resultados de un país vía la escogencia de
mejores opciones de fomento político, tales como el
fomento de la independencia del Banco Central, enmiendas a
los presupuestos balanceados, así como el fomento y
diseño de acuerdos de comercio internacional.
Las investigaciones más recientes tienden a inclinarse entre las dos últimas
definiciones, especialmente intentan percibir en las instituciones
públicas, qué tan bien funcionan y, cuál
es su impacto en el comportamiento del sector privado. En
particular esta un análisis empírico que utiliza
tres medidas para las instituciones; así se deduce que
estas indican primero, la calidad de la gobernabilidad, incluyendo
el grado de corrupción, derechos políticos, la
eficiencia del sector público y las cargas regulatorias.
Segundo, la extensión legal de la protección
de la propiedad privada y la aplicación de estas normas,
y tercero, el nivel de limitaciones institucionales y de otro
tipo que ejercen sobre los líderes políticos.
Así la percepción de la política, economía y el
clima de las políticas establecidas por las medidas
institucionales considera el artículo serán de
gran importancia en la forja de las condiciones para las inversiones
y el crecimiento económico en un país. Especialmente,
en estos tiempos en donde la movilidad de los capitales internacionales,
se hace hincapié en que este tipo de ambientes institucionales
tienen un rol importante en determinar la habilidad de un país
en atraer y retener los flujos de inversión.
En la lectura del documento en análisis se notó que aquellos
países de grandes ingresos cuentan con instituciones
relativamente fuertes no importa las medidas utilizadas, contrariamente
en los países de bajo ingresos usualmente contaban con
instituciones visiblemente débiles. Este patrón
fue notado de manera consistente en los distintos continentes
en países con distintos tipos de crecimiento, desde
aquellos con crecimientos fuertes, promedios y volátiles.
Un aspecto importante notado es que en aquellos países con crecimiento
económico fuerte y prósperos es más factible
la introducción del cambio institucional, siendo en
estos países donde de fomentan marcos jurídicos
que fortalezcan las instituciones, contrarios a los países
económicamente débiles.
Un factor determinante, según el artículo en análisis,
es el impacto de las influencias históricas y geográficas
en la forja de las instituciones y los subsecuentes procesos
de desarrollo, este aspecto fue objeto de estudio especialmente
en las viejas colonias europeas. También se notó que,
las políticas económicas tienden a jugar un rol
importante en el ámbito nacional especialmente en las
variaciones de la calidad institucional y los resultados económicos.
En estudios realizados en algunos países de Latinoamérica se
noto que las instituciones establecidas por los colonizadores
en sus colonias fueron diseñadas para concentrar el
poder en las manos de las elites, mientras que en países
como EE. UU. las instituciones creadas
permitieron y fomentaron una más amplia participación
en las actividades económicas y de índole política.
Así en Latinoamérica la economía de los
países fue dirigida a la explotación de extensivas
plantaciones en donde la mano de obra no era escasa, especializándose
en productos como el azúcar, tabaco (de gran escala)
y otros como el oro y la plata. En EE. UU. las características de la tierra, y una limitada mano
de obra no sujeta a la tierra, favorecieron la producción
de granos y otros productos (comodities)
que podían ser cultivados en granjas de pequeña
escala lo que dispersó la propiedad y el poder económico.
En algunos otros casos como los países de influencia europea continental
como la francesa y española forjaron Estados grandes
con importantes roles en la sociedad, regulaciones e instituciones
menos flexibles y poco adaptables económica y jurídicamente,
lo que trajo un atraso en el desarrollo económico. Contrario
a los países de influencia anglosajona que se asocian,
en el artículo, con instituciones más adaptables
y que protegen más a los inversionistas. En el artículo
en análisis se alega que los efectos históricos
de estas influencias coloniales son plenamente visibles en
los Productos Internos Brutos de estos países.
Ahora bien, el artículo hace notar que los países no están
predestinados (por la historia y/o geografía) a tener
buenas o malas instituciones en particular, si no que lo importante
es interacción entre las instituciones y las políticas
económicas establecidas. Así, los países
con regulaciones financieras y supervisión débil,
la liberalización podría fomentar que las instituciones
financieras domesticas incurran en excesivo riesgo, solicitando
prestamos excesivos de los mercados de capitales internacionales
y expandiendo sus prestamos en actividades de excesivo riesgo.
Vemos aquí un potencial riesgo de dos vías, entre las instituciones
y las políticas con lo que la interacción que
se de entre las dos determinará muchas veces los resultados.
Para que esto ocurra fluidamente es necesario tener en cuenta
que las instituciones suelen evolucionar lentamente, mientras
que las políticas tienden a desplegar una significativa
variación a través del tiempo. No cabe duda de
la existencia de una compleja dinámica entre ambas debido
a la alta correlación existente en la amalgama de políticas
y los factores institucionales; esto determina que la calidad
institucional tiene un significativo impacto en los resultados
económicos de un país y la baja volatividad de
estas.
Concluyendo, se puede decir que las economías exitosas basadas en economías
de mercado necesitan instituciones que protejan los derechos
de la propiedad, impongan la ley y controlen la corrupción,
promuevan firmemente las economías libres, la estabilización
económica, mantengan el valor del dinero, promuevan
una cohesión social con estabilidad, cuidando de los
extremos de la pobreza y reduzcan el conflicto civil.
Si bien estas funciones no tienen mucha controversia otras pueden desconcertar
la agenda de reforma de un país mientras que en otros
puede servir, algunas de estas son, detalles sobre el diseño
de las instituciones, debido a que no existe una forma única
sobre qué funciona mejor en un determinado contexto;
las prioridades y estrategias para la reforma de un país
no necesariamente suelen ser las más efectivas para
un país en circunstancias determinadas.
Otra función es la apertura de la competencia y del intercambio, ambas
suelen ser conductivas a la mejora institucional y debilitan
intereses protegidos y reducen rentas derivadas de acuerdos
económicos e institucionales prevalecientes.
Lo que si esta claro es que las instituciones débiles impiden el crecimiento
y minan la implementación de políticas macroeconómicas
firmes, así como la falta de transparencia en las actividades
de gobierno y la estabilidad de medio ambiente en que opera
el sector público.