Donde están
los Grandes Estadistas
Los políticos del cortoplacismo y su falta
de ideas…
Autor
Guillermo Augusto Pérez
Merayo
Derechos de Autor
Los
líderes de Costa Rica a través de la historia han sido merecedores
del título de Estadistas preclaros en el sentido lato de
la palabra. Esto lo han demostrado con el pasar del tiempo
y por ello han quedado plasmados en el devenir de la historia
patria ubicándose cada uno en el espacio que estos ameritan.
Si
bien muchos de sus actos y decisiones surgieron condicionados
por circunstancias que el devenir histórico de una manera
u otra ha condicionado, otros surgieron de mentes preclaras
que por una u otra razón estaban en el momento que la patria
los necesitaba. El país progresivamente, por prueba y error
progresivamente desarrolló un modelo de economía de subsistencia
la cual permitió subsistir al país hasta el mediados del
presente siglo bajo el sistema de monocultivo en el cual
predominaron cuatro productos básicos.
Una
de las claves del modelo fue apostar a la educación como
fundamento de la nueva sociedad que surgía, contrario a una
gran mayoría de estados que se casaron con el potenciamiento
de una fuerza militar; esta gran diferencia nos permitió tener
para finales del siglo pasado una de las poblaciones más
cultas de la región y convirtió a Costa Rica en un modelo
en el tercer mundo.
Algunos
líderes, en momentos determinados, contra viento y marea
debieron imponer por la fuerza sus soluciones a la realidad
nacional, fue durante segunda parte del siglo XX -con la
desaparición del ejército- que se obligó, en la mayoría de
los casos, a las clases dirigentes a la toma de decisiones
por medio del consenso.
Si
bien inicialmente bastaba con tener una educación para destacarse
y convertirse en líder y potencial estadista, el panorama
nacional del devenir histórico progresivamente se ha salpicado
por fuerzas que han ido desde extremos moralistas, éticos,
y que progresivamente se complicaron bajo el rubro de las
ideologías. No cabe duda que las soluciones dadas han tenido
como trasfondo el beneficio de esas clases dirigentes, estas
tuvieron beneficio ampliado a favor de los otros ciudadanos.
Ahora
bien, entre la educación, la falta de un ejército y la más
o menos equitativa distribución de las riquezas nacionales
nos permitió lograr un bienestar que nos ha diferenciado
del resto de los países del área geográfica inmediata y en
el tercer mundo.
En
el ínterin el modelo de economía de subsistencia se agotó y
fue necesario substituirlo, en este caso por el modelo de
desarrollo estipulado por le ECOSOC de las Naciones Unidas
y las recomendaciones de la CEPAL en donde el modelo de sustitución
de importaciones se propuso como la salvación al limitado
y cada vez más empobrecedor modelo. Sin embargo este modelo
en muy corto tiempo quedó agotado ya que en cierta forma
indujo al país a un mayor empobreciendo o mejor dicho a una
mas desigual distribución de la riqueza nacional. No obstante
las moderaciones que trató de imponer el modelo socialdemócrata,
(liberacionista) con su esquema socializante que llevó a
un proceso de crecimiento de la clase media, este también
por su defecto estructural y en cierta forma ficticio esquema
de bienestar se agotó como alternativa viable en el largo
plazo. No obstante los parches o reformas parciales al modelo
no se lograron corregir las distorsiones que con el pasar
del tiempo se han hecho cada vez más evidentes.
Las
clases dirigentes y los partidos políticos, si comparamos
nuestra nación con otros países del mundo subdesarrollado,
hasta ahora han cumplido relativamente bien con sus funciones,
logrando un relativo bienestar. Si embargo, como consecuencia
de la globalización, los defectos del sistema republicano
de gobierno basado en una democracia indirecta se han hecho
más evidentes. Especialmente la tecnología ha venido a poner
en evidencia la necesidad de un cambio al cual las clases
dirigentes no tienen respuesta ni parecen entender. En genera
hay una manifiesta falta de una visión-misión de los partidos
políticos de llevar a la nación hacia nuevos rumbos, hacia
el futuro de la economía digital y menos entendimiento de
la nueva democracia directa que esta en ciernes. En cierta
forma, el sistema republicano da soluciones limitadas a las
nuevas exigencias que plantea la nueva economía.
Primero
que todo la democracia indirecta no ofrece la participación
que exige la población y que habilita la tecnología de estos
tiempos para una democracia directa, de ahí la crisis surgida
en las últimas elecciones. Segundo, las soluciones que hasta
ahora han dado las estructuras de poder tradicionales (partidos
políticos) de poner la maquinaria del estado a punto, no
ha sido suficiente para dirigir a la nave del Estado a los
nuevos rumbos que exige la cercana economía digital y en
la lejanía la Sociedad de la Información.
La
tradicional solución que se daban a los inminentes problemas
a que se enfrentaba la nación, de esperar se “aclaren los
nublados del día”, esta comenzando a producir efectos tales
como disminuir la vanguardia que hasta ahora había tenido
el país en el mundo. Así en cuestiones de comercio electrónico
Costa Rica ha decaído con relación a países vecinos como
El Salvador y Guatemala, en gran parte debido a la posesión
del Estado Costarricense de los medios de comunicación, que
no permiten la aparición de los nuevos actores de la economía
digital. No cabe duda de que el país discurre por una época
de inestabilidad y de crisis la cual se deja entrever ante
la falta de liderazgo de los partidos políticos en la Asamblea
Legislativa y del actual presidente; el abstencionismo de
las recientes elecciones ponen en la picota el modelo de
republicano de democracia.
Todo
esto deja entrever la necesidad de un cambio estructural
profundo que exige el modelo de desarrollo costarricense
para poder mantenernos a la vanguardia en el tercer mundo,
así como para ubicarnos más firmemente en la nueva economía
digital y prepararnos para las exigencias de la nueva Sociedad
de la Información. Si no procedemos a actuar con una visión
y misión hacia el futuro, la tradicional salida de esperar
a que se “aclaren los nublados del día” podría llevar a la
sociedad costarricense a forzar el cambio por la fuerza y
no progresivamente como había ocurrido hasta ahora…
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