“Relaciones
Económicas Internacionales”
Autor
Guillermo Augusto Pérez Merayo
Derechos de Autor
Una
de las grandes confrontaciones que ha tenido la historia
ha sido cómo manejar las relaciones entre los países, acorde
con el proceso de evolución del mundo, desde los inicios
del hombre a los tiempos modernos han surgido una serie de
planteamientos que han ido desde confrontarse y no comerciar
entre ellos, hasta fomentar el libre comercio mundial.
En
momentos de la historia en que el comercio internacional
se ha estancado, esto ha producido un decrecimiento de la
economía de los países y de la economía mundial. Lo contrario
ha ocurrido cuando se ha fomentado el comercio internacional,
con el consiguiente resultado de un importante crecimiento
en la economía mundial, de las naciones que integran el “mundo
en un momento dado” y de los ciudadanos o residentes que
integran esas naciones.
El
comercio internacional es el intercambio de bienes y servicios
entre residentes de diferentes países. Muchas veces estos
individuos a pesar de que los Estados se han opuesto al comercio
internacional, su animo de lucro
y espíritu de riesgo los ha llevado al establecimiento de
un incipiente comercio que lenta, pero seguramente, llega
a consolidar un negocio importante para las economías nacionales
y en el tiempo para el comercio mundial.
Este
proceso en general ha originado la división internacional
del trabajo, ya que algunos países son mejores o en ellos
inciden condiciones que los hace ser mejores productores
que otros, con lo que sin esta fuerza trasnacional del comercio
internacional (de toma de riesgo y ánimo de lucro) algunos
países no podrían subsistir.
Si
bien la practica del comercio internacional se daba en los
tiempos del nacimiento del concepto de Estado Nación moderno,
este tuvo que plantearse como una teoría la cual de una manera
u otra explicara cómo los países podían enriquecerse o empobrecerse
de su práctica. Fue así como surgieron los Mercantilistas,
dirigidos por Quesnay Ministro
de Hacienda del rey Luis XIV, quienes restringieron las importaciones
basados en el proteccionismo y el fortalecimiento del Estado.
En cierta forma la doctrina de la Escuela Clásica, como también
eran conocidos, menospreciaban el comercio internacional
fomentando el proteccionismo y las exportaciones en la Francia
antes de la revolución del siglo XVII.
Progresivamente
se refino este planteamiento básico con el aporte de pensadores
como Adam Smith con sus ventajas absolutas, David Ricardo con sus ventajas
comparativas y John Stuart Mill,
quienes si bien reinterpretaron el planteamiento de los clásicos,
en su esencia este sigue dominando
las bases del comercio internacional.
Costa
Rica desde los inicios ha sido un país que ha tratado de
participar cada vez más en el comercio internacional, si
bien no fue sino a mediados del presente siglo que logró consolidar
parcialmente esta intención de antaño. Para los años cincuenta
una parte importante de su economía se había integrada vía
los monocultivos en el comercio internacional. A pesar de
la frustración que trajo el fracaso del Mercado Común Centroamericano,
la economía costarricense cada vez más ha venido ampliando
su apertura hacia el exterior. Esta participación progresivamente
se ha venido ampliando cada vez más, vía productos no tradicionales
a mercados cada vez más diversos.
Ahora
bien no solo se trata de exportar, los países también, y
como parte del juego de las exportaciones, tiene que importar
productos (materias primas y otros necesarios) necesarias
para la supervivencia de la propia economía local y a la
vez para la elaboración de las propias exportaciones. Estos
ha conllevado a la contemplación y análisis del rubro que
los maestros de la escuela clásica vislumbraron como “las
Finanzas Internacionales” se que encargó de estudiar el mercado
de cambio de monedas extrajeras y la balanza de pagos.
La
balanza de pagos viene a ser un registro contable (anual)
de las transacciones económicas entre los nacionales (nacionales,
residentes de, organizaciones privados o públicas) de un
país con el resto de los países del mundo. Una cuestión importante
es que las balanzas de pagos tienen el mismo formato en la
mayoría de los países del mundo con lo que se pueden hacer
comparativos entre los países vías los distintos componentes
que integran este rubro.
El
comercio internacional, las exportaciones e importaciones
implican un flujo de bienes y servicios, requiriendo de la
conversión de moneda, dependiendo del país en que se esta
ubicado; mejor aún, dependiendo de si se trata de una importación
hay que obtener dólares para adquirir los bienes en el otro
país y viceversa para exportar los bienes locales a otro
país, alguien tiene que aportar las divisas para pagarlos.
Así es
necesario analizar lo que es el mercado de cambio extranjero
o el Mercado de Divisas, el cual cumple tres funciones importantes
como son, transferir el poder de compra de la moneda de un
país a otro país, habilitación de un espacio para la realización
del comercio exterior y una facilidad para los riesgos de
cobertura de cambio extranjero.
El
mercado de cambio también resuelve el problema de la conversión
de monedas por medio de la función de compensación. Para
ello hay que determinar un régimen que establezca las reglas
y los procesos que describirán y determinarán el papel de
los bancos centrales en el mercado de divisas de cada país;
es así como existen una variedad de regímenes cambiarios
que pueden ser fijos, cuando son determinados rígidamente
por los bancos centrales, flexibles cuando no interviene
directamente el banco central, y ajustables cuando las fuerzas
del mercado (oferta y demanda) de las divisas extranjeras
la que determina el valor de las divisas.
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