Índice
Resumen Ejecutivo

    

* Documento elaborado por:
Guillermo Augusto Pérez-Merayo
Profesor Derecho Informático, Facultad de  Derecho Universidad de Costa Rica e investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas
Curriculum ubicado en: http://www.centrodeconocimiento.com/curricul.htm
* Para:
Seminario Regional: América Latina en su camino hacia la era digital.
Organizado por la
Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, División de Desarrollo Productivo Empresarial
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Existe una versión vigente de este documento en:
http://www.centrodeconocimiento.com/acceso/
- Versión 1.01 San José, Costa Rica, 31 de diciembre de 2001

 
 


 

Índice

  1. Introducció
  2. La Visión
  3. Patrimonio Informático Nacional
  4. Orígenes del derecho de acceso
  5. Concepto de acceso
  6. Principios generales
  7. Objetivos estratégicos
  8. Acción recomendada
    1. El Consejo Nacional para una Nación Conectada y el grupo de trabajo (task force)
    2. Objetivos grupo de trabajo
    3. “Servicios Básicos de la Red” (Essential Network Services)
    4. Servicios NO INCLUIDOS en la “Canasta de servicios básicos”
    5. La “Canasta de Servicios Básicos” y los puntos de acceso
    6. Establecimiento de un “Fondo de Acceso Universal”
    7. Otros objetivos estratégicos
    8. “Consejo Nacional para una Nación Conectada” (CNNC) y otras iniciativas
    9. Mandatos y roles del CNNC
  9. De Viejos Simples Servicios Telefónicos a Servicios de Acceso a Redes Privadas
  10. Modelo de acceso socio técnico
    1. Gráfica del modelo (por capas)
  11. Metas humanísticas de la red
  12. Legislación comparada
  13. Efectos de la Supercarretera Informática
  14. Conclusiones
    1. Problemas del Derecho de Acceso Universal
  15. Sobre este documento
  16. Resumen ejecutivo
  17. Bibliografía

Elementos fundamentales para una estrategia de acceso nacional

Una propuesta a favor del interés público

1- Introducción

En los tiempos primitivos de las comunicaciones electrónicas entre los humanos, la era de las frecuencias de las radiocomunicaciones y las telecomunicaciones, éstas fueron declaradas Patrimonio Nacional y como tales se regularon. Si bien las primeras aplicaciones de las comunicaciones electrónicas fueron militares, en muy pocos países se permitió la adjudicación de este nuevo espacio para su explotación por particulares. La mayoría de los países, por distintas “razones de estado”, no permitieron la participación del sector civil en el nuevo patrimonio, el cual quedó en manos del sector público. Unos pocos países que permitieron la competitividad en las radiocomunicaciones y telecomunicaciones no solo consolidaron la interconectividad en la mayoría de sus territorios, sino también, de manera indirecta, gestaron una nueva forma de crear riqueza, con las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). Además del usufructo nacional obtenido, estos países, vía la promoción de la competitividad en sus TCI, indirectamente han logrado vigorizar más su democracia al asignarle mayor transparencia. Los países que siguieron la vía contraria -control de las comunicaciones de radio, TV, CTV y el teléfono por el Estado- no solo suelen estar substancialmente más retrasados en su economía y tecnología, ya que además sus democracias suelen ser muy discutibles y cuando no opresivas.

Se puede afirmar que para las naciones modernas, la interconectividad se ha convertido en un poderoso predictor no solo de riqueza sino de democracia; en cierta forma este parámetro de medición tiene mayor certeza que los tradicionales correlativos de democracia. En algunos países, los nuevos ciber-estadistas están promoviendo la interconectividad interna (nacional) e internacional, no solo como motor de la nueva economía sino también con el fin de vigorizar la democracia. Una de estas formas ha sido la implementación de uno de los modelos de gobierno electrónico, el de “reestructuración del Estado” y el de “prestación de servicios”. Ambos plantean el traslado de la información del Estado del papel al formato digital y su proveeduría a través de los nuevos medios; así de manera paralela se incrementa el acceso a la información del gobierno, dándole transparencia y con ello se logra la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones, quienes a su vez -indirectamente- se “involucran” en el proceso democrático.

2- ¿La visión?

La historia se repite de nuevo. En los países tecnológicamente desarrollados (en coincidencia con aquellos pocos que privatizaron) hoy se ha comenzado una vez más a regular la existencia de otro patrimonio, esta vez llamado el “Patrimonio Informático Nacional” (PIN). El PIN es esa instancia conceptual -que posee hasta sus propias leyes naturales- y ofrece un “nuevo universo constructivo” que desde hace unos años se ha venido privatizando.

Forman parte del PIN los primitivos mundos transaccionales de la Internet con sus herramientas de manipulación de conocimiento (e-mail, FTP’s, Telnet, Newsgroups, electronic bulleting boards y los gophers), instrumentos que empoderaron inicialmente a las comunidades (militares y educacionales) y a su vez a los individuos. También son parte de este las herramientas que evolucionaron de la Internet hasta el surgimiento del WWW, el cual, con sus navegadores y otras herramientas vinieron a confirmar a las organizaciones humanas (la Comunidad) como el epicentro de la red y de la nueva era. Al igual que la sociedad del renacimiento y la era industrial, tuvieron como epicentro la consagración del individuo, en red, en la sociedad del conocimiento, donde la comunidad local, nacional, regional y global logran su esplendor, y es a través de la comunidad en red donde el individuo obtiene mayores posibilidades de beneficiarse que en las anteriores eras.

Contrario al mundo físico de la democracia indirecta, en el mundo virtual de las TIC’s se habilita toda una nueva infraestructura que permite la plena implementación de la democracia directa, tal cual la concibieron los padres revolucionarios de los siglos XVIII y XIX, pero irrealizable por problemas de tiempo y espacio, además de educación del vulgo. Si bien en la democracia indirecta del mundo físico el individuo llega a su máximo esplendor, será en la red (en el mundo virtual) donde los grupos humanos se empoderan, se relacionan, participan y se retroalimentan. En la red el grupo se desarraiga de las “típicas condicionantes del espacio y el tiempo”, (controles que ejercen sobre el grupo, la sociedad, el Estado, la censura, el status quo, la ética, la moral impuesta, la iglesia y otros); allí el grupo se convierte en una entidad virtual con una finalidad concreta y autónoma, sin más control que el de los individuos que la componen; se trata de una entidad absoluta per se en el universo digital con pensamiento propio y dirigido. Por medio de las nuevas interfases básicas de participación comunitaria en la Aldea Global, los grupos de noticias pueden satisfacer a plenitud las necesidades del grupo y los individuos que la integran.

El concepto de Acceso Universal es consustancial con las TIC’s, por lo que el acceso electrónico se constituye en una necesidad para acceder a un bien de interés público, cual es el conocimiento compartido de calidad universal ubicado en la red; acceso también por la contribución que este conocimiento tiene en las economías de las comunidades y sus individuos, por los nuevos valores democráticos surgidos de la red y practicados por las comunidades en la economía digital. No es en el espacio físico de una nación, sino en el ámbito digital, en el nuevo y recientemente colonizado continente de la Internet, donde se comienza a consolidar la idea del Derecho de Acceso Universal, como un nuevo derecho humano esencial, de tercera generación. Es este un bloque de construcción jurídica superior que no tiene el elemento físico como sustento, sino un nuevo mundo virtual que quebranta la lógica jurídica tradicional; es en el mundo de la supercarretera informática -sin espacio ni tiempo- donde este derecho se hace necesario para consolidar un acceso estándar igual para todos. Este es un derecho potestativo de las comunidades y los ciudadanos de la sociedad informática, en el cual el derecho de acceso universal consolida una inteligencia compartida (conocimiento) entre emisores y receptores (individuos y comunidades) del nuevo mundo digital.

Recientemente el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP) evidenció en su reporte anual el importante rol de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y la aplicación de estas en todas sus políticas para resolver algunos problemas sociales y económicos de las naciones en desarrollo y el mundo. Especial referencia se destacó en el reporte a las soluciones que ofrecen las TIC en los sectores de la salud, educación y medio ambiente: en la salud, a través de las redes de salud y por medio de las consultas remotas, diagnostico y tratamiento; a la educación, cómo estas proveen acceso a la información y cómo la tradicional educación a distancia se convierte en e-learning para toda una vida; y en lo ecológico, los beneficios se encuentran en sus herramientas de compartir información para una mejor administración del medio ambiente, monitoreo de desastres y mejora de respuesta.

Los grandes potenciales de las TIC en la creación de nuevos puestos de trabajo y mejora el acceso a los servicios básicos, incrementa la efectividad de los gobiernos, facilita “un espacio” para compartir la información y su distribución, particularmente en las áreas remotas. Por último, el reporte enfatiza que en los países en desarrollo la tecnología “no se debe considerar como un lujo”, si no un componente básico y necesario para el progreso que empodera a las comunidades y mejora las vidas de la gente ordinaria, de los desposeídos universales del conocimiento.

3- Patrimonio Informático Nacional (PIN)

El PIN implica la disposición al público de capacidad de ancho de banda físico dentro de una infraestructura predominantemente pública / privada; ahora bien, este integra algo más que el simple transporte de información en la red (infraestructura). El PIN está integrado por el Mercado Espacio Electrónico (MEE) de origen privado, el cual viene a constituir la fuerza motora de la economía digital, se trata del sector más grande, de mayor crecimiento y creatividad. El MEE lo componen los distintos actores de las cuatro capas (layers) de la economía de la Internet, y son las de infraestructura, aplicaciones, intermediarios y la de comercio electrónico. Por supuesto que también forma parte del PIN el Espacio Electrónico Público, rezagado en relación con el MEE, de lento crecimiento y poco creativo por su formal rigidez (regulaciones); no obstante, en la mayoría de los países se están iniciando procesos de transformación que implican el traslado de información física a información digital y su distribución por medios electrónicos.

El acceso al PIN es un componente elemental y principio básico de la sociedad informática, su meta se dirige a que todos los ciudadanos puedan acceder (fácil y económicamente) a ese “nuevo” patrimonio o “nueva inteligencia universal compartida” en red. El PIN constituye un recurso comunitario distribuido (shared) en el ámbito de cualquier territorio (nación), cuya finalidad es dar soporte a las más variadas actividades de la vida diaria y fomentar beneficios económicos imposibles de alcanzar en el mundo físico; es un bien que se justifica en el ámbito económico. El ejercicio de este derecho proporciona una más equitativa distribución de los beneficios de la revolución del proceso de cambio, lo que fomenta directamente la capacidad humana de cada país, dándole una ventaja competitiva sobre otras naciones.

4- Orígenes del Derecho de Acceso

Los orígenes del Derecho de Acceso están implícitos en los conceptos básicos de los derechos y garantías individuales inspirados en el Renacimiento; derechos individuales que con luchas revolucionarias se fueron consagrando políticamente por el constitucionalismo de los dos últimos siglos. Estos derechos individuales a su vez constituyeron las bases de otros más complejos como los derechos socioeconómicos, que en cierta forma surgieron como consecuencia de los excesos del industrialismo y con el fin de habilitar el acceso de las masas a los beneficios de la economía industrial.

Estos derechos se bifurcan en dos grandes ramas, una de derechos individuales y otra de derechos colectivos, las cuales se pueden englobar de la siguiente manera:

  • Derechos individuales (bloques básicos de construcción de conocimiento jurídico):
    • Libertad, tránsito e inviolabilidad de domicilio, de la vida, documentos, comunicaciones y correspondencia.
  • Derechos colectivos (bloques medianos de construcción de conocimiento jurídico):
    • Derecho de asociación, reunión, petición y pronta resolución; manifestaciones de opiniones, libertad de imprenta y libre acceso a la información que posee el Estado (salvo los secretos de estado).

Como la mayoría de los derechos, sus orígenes y final, en algunos casos, suelen estar relacionados con los tiempos de transición de las sociedades, de cambió o revolución; en otros casos, los derechos primitivos se convierten en base constructiva para otros derechos superiores, de mayor envergadura, sin los cuales no se podrían concebir estos nuevos derechos más complejos. Algunos derechos surgen por la fricción causada con la aparición de nuevos actores sociales, económicos y políticos, lo que exige el establecimiento de nuevos delimitadores jurídicos y hasta de un nuevo contrato social. Otros derechos, como consecuencia de los excesos que han permitido, suelen causar su propia destrucción. Ciertos derechos han surgido producto de la aparición en la historia de nuevos valores, resultados, herramientas, interfases o aparatos, propios de cada sociedad, sea la agrícola, artesanal, industrial, de la información y más recientemente del conocimiento.

De esta manera, se puede afirmar que el Derecho de Acceso Universal constituye un concepto necesario de la economía digital que surge del cambio de la confluencia de tecnologías de la Internet (las TCI). Se trata de un derecho individual y colectivo, cuyo ámbito de aplicación está en la aldea global, en la mayoría de los países con una economía digital madura -aquellas con más del cincuenta al sesenta por ciento de la población en-línea- ya se ha comenzado a consolidar el acceso como una figura jurídica plena. Este Derecho de Acceso Universal se consolidará como uno de los pilares de la era del conocimiento y será consagrado como parte del nuevo Contrato Social que requerirán, la sociedad de la información y el nuevo modelo económico virtual para la aldea global.

Si bien el Derecho de Acceso Universal se habilita con la infraestructura pública y privada para el transporte de la información, también implica “acceder” fácil (alfabetización tecnológica) y económicamente (affordable) al “nuevo” patrimonio o “inteligencia universal compartida” en la red. También significa acceso a un recurso comunitario distribuido (shared), cuya finalidad es compartir, incluir y dar soporte (espacio constructivo) a las más variadas actividades de la vida diaria, así como fomentar y facilitar -vía el acceso colectivo- beneficios económicos, sociales, económicos y políticos para todos los nuevos ciberciudadanos.

No cabe duda de la consolidación histórica de los derechos individuales y colectivos, los primeros surgieron como “bloques de construcción” de conocimiento jurídico básico y a su vez engendraron progresivamente otros “bloques” más complejos cuya existencia culminó en los avanzados derechos reconocidos por los estados civilizados de la sociedad industrial. En el presente estado de evolución social, la aldea global exige el reconocimiento de derechos más complejos como el Derecho de Acceso Universal, que materialice o -conceptualice- las necesidades reguladoras de la economía digital y la futura sociedad de la información.

De igual manera que a la vuelta del siglo XIX, cuando los obreros se morían como moscas de cólera y tifus en las ciudades de Berlín, Londres y muchas otras más alrededor del mundo, por no tener acceso a las redes de aguas negras y menos aún a las de agua potable, ni se hable de las de electricidad. Tales beneficios que proveían las nuevas redes de tuberías no se consideraban necesarios para mejorar la “calidad de vida” de los obreros que vivían apiñados en los tugurios entorno a la fábrica; era un “lujo” solo de los habitantes de los barrios de ricos y su privilegio exclusivo. Hoy no se puede concebir una urbanización que no contenga como servicios básicos estos antiguos “lujos” (aguas negras, agua potable, electricidad y teléfono), porque además de estos, las urbanizaciones ofrecen como básicos los servicios de CTV, Internet y otros inalámbricos. De igual manera que en el pasado, algunos consideran que el acceso a la Internet -las nuevas redes- es un lujo el que contribuye en nada a una mejor “calidad de vida” de los trabajadores; menos aún entienden el acceder a los beneficios (sociales, económicos y políticos) de la Internet, mientras que otros aseguran que el acceso a la Internet es una fuente de perversión y medio para la corrupción.

5- Concepto de Derecho de Acceso Universal